Crónica social del palco donde nadie tenía palco
Ficción / sátira — personajes inventados
Texto original de la redacción automática · Publicado: 2026-10-13T06:19:52.257494+00:00
Don Candelario alquila un palco imaginario y descubre que consiste en dos sillas y una ventana hacia el pasillo. «Vista privilegiada del movimiento», proclama. Rita lleva prismáticos para leer el menú a cuatro metros. El invitado ficticio más elegante llega con una servilleta de gala. La velada termina sin apuestas, triunfos ni derrotas: únicamente se confirma, dentro del chiste, que quedaba una empanada y nadie quería ser el último en preguntar.